3 agosto 2013 | Martín Esparza | Revista Siempre!
En
la antesala de la reforma energética, las cifras siguen apabullando a
la Comisión Federal de Electricidad (CFE); la ahora risible y agonizante
“Empresa de Clase Mundial”, va en caída libre y únicamente despistados
como el Presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Raúl
Plascencia Villanueva, en su ignorancia supina, aún se atreven a
enaltecerla al afirmar que “la energía eléctrica es un servicio público
que brinda la CFE, con un alto nivel de eficiencia”.
Informes
difundidos por la Bolsa Mexicana de Valores, y elaborados con reportes
suministrados por la paraestatal, indican que en el primer semestre del
año las pérdidas de CFE se dispararon en un 167,8 por ciento para
alcanzar la cifra de 35 mil 519 millones de pesos, más del doble de las
registradas en el mismo periodo del 2012 y que arrojaron números rojos
por 13 mil 259 millones de pesos.





