Peña acompañado de Luis Videgaray y Miguel Ángel Osorio Chong.
Foto: Miguel Dimayuga
Ante
los embates del Movimiento Progresista que califica de fraudulentas las
elecciones presidenciales, las ambigüedades en torno a la victoria
priista expresadas por el propio Felipe Calderón y Gustavo Madero, y una
demanda en la Corte de California, el equipo de Enrique Peña Nieto se
apresta a librar una batalla jurídica en varios frentes. Su equipo de
transición está integrado por operadores capaces de resolver los
problemas que se presenten en el futuro inmediato, sobre todo si son de
índole social. Por otra parte ya trabajan en impulsar reformas
constitucionales que le permitirían, eventualmente, asumir la
Presidencia incluso en un entorno de rechazo y efervescencia.