La aspirante presidencial panista, Josefina Vázquez Mota.
Foto: Octavio Gómez
Foto: Octavio Gómez
Luego
de haber conquistado el Poder Ejecutivo federal, el PAN se precipitó al
tercer lugar nacional como fuerza política. En medio del pasmo y el
enojo por la aplastante derrota, algunas voces internas de ese partido
enderezan duras críticas contra quienes consideran responsables de la
debacle, entre ellos Felipe Calderón y el expresidente Fox, a quienes
califican de “traidores”. Mientras tanto, las corrientes panistas
empiezan el jaloneo por el control del blanquiazul.
Con
el PAN resquebrajado, impotente y humillado por la debacle y las
“traiciones” de Vicente Fox y Felipe Calderón, que atizan una guerra
intestina, Josefina Vázquez Mota se ofrece –desde su tercer lugar en la
contienda– como la interlocutora de Enrique Peña Nieto para legitimarlo y
pactar un nuevo ciclo del cogobierno que ha habido desde 1988 con
Carlos Salinas.


















